“Locas excepciones. La vía chilena a la disidencia sexual”


Con el libro Locas excepciones. La vía chilena a la disidencia sexual, Carl Fischer hace un recuento de cómo la literatura y el arte chilenos de los últimos 55 años han abordado el supuesto estatus del país como un “modelo” económico. Fischer muestra que al usar lugares comunes como el “tigre de Sudamérica” y la Chilean Way, la idea de Chile como una “excepción”, o un “oasis”, separado de sus vecinos supuestamente más pobres o caóticos, ha sido agresivamente construida sobre la base de modelos de comportamiento masculino, cisgénero, patriarcal, y heterosexual.
A lo largo de los grandes cambios políticos que han ocurrido en Chile desde los años sesenta—pasando por la reforma agraria de Frei, la Unidad Popular, la dictadura, la posdictadura, y el estallido social—una cosa no ha cambiado. La idea de Chile como un modelo—por ser el único país marxista con un presidente democráticamente electo, o por imponer un neoliberalismo exigente, o por lograr un consenso económico concertacionista—es un concepto que siempre ha excluido a los sujetos LGBTQ+, al considerarlos inadecuados para ser los protagonistas de ese modelo. Por lo tanto, Fischer examina un archivo nutrido de arte, cine, y literatura chilenos de ese periodo que han denunciado esta exclusión. El libro postula que el arte de las personas sexo-disidentes es capaz de cuestionar las genealogías reproductivas y heterosexuales de la excepcionalidad chilena.
En este sentido, el libro analiza una serie de “locas” en el arte chileno que han desafiado las exclusiones del país “modelo” con sus propias prácticas evasivas o irruptoras. La Manuela, la travesti al centro de la novela El lugar sin límites de José Donoso, por ejemplo, es la dueña de un prostíbulo rural, lo que dificulta los planes del patrón de fundo local, don Alejo Cruz, de vender sus tierras. Si bien en los años 60 había una reforma agraria importante en Chile, esa reforma tenía como su protagonista ideal al campesino casado, que supuestamente podía enfrentarse mejor a su patrón al estar consolidado como jefe de su hogar tradicional; la novela de Donoso cuestiona, por lo tanto, la heterosexualidad de la reforma agraria chilena.


El libro también relata la historia de Lorenza Böttner, una performer trans sobre la que escriben Pedro Lemebel (en su libro Loco afán) y Roberto Bolaño (en su novela Estrella distante). Böttner, quien perdió ambos brazos debido a un accidente, se mudó de Punta Arenas a Alemania y aprendió a pintar con su boca y sus pies. Adoptó el nombre Lorenza y—luego de vivir en Nueva York y California—hizo el papel de Petra, la mascota de los Juegos Paralímpicos de Barcelona en 1992.
Fischer también examina obras hechas por Diamela Eltit, Patricio Guzmán, Miguel Littin, y Guillermo Calderón, entre otrxs, para trazar una genealogía alternativa de la literatura y el cine disidentes de Chile. De este modo, demuestra hasta qué punto la cultura feminista y LGBTQ+ es capaz de desafiar las exclusiones que el mercado y el estado ejercen sobre aquellos sujetos que no calcen con la norma chilena “excepcional”. Locas excepciones, entonces, ofrece un tipo de “loca geografía” chilena que quizás es más loca de lo que advertimos.
Locas excepciones. La vía chilena a la disidencia sexual de Carl Fischer se encuentra disponible en Ediciones UAH y en todo Chile en librerías.