Botsuana elimina oficialmente las leyes que criminalizaban las relaciones entre personas del mismo sexo


Más de seis años después de que la Justicia declarara inconstitucional la prohibición de las relaciones entre personas del mismo sexo, Botsuana eliminó formalmente de su legislación las disposiciones que criminalizaban estos vínculos.
El pasado 26 de marzo, el gobierno publicó una modificación al Código Penal que suprime los apartados (a) y (c) del artículo 164, sección conocida como “delitos contra natura”. Hasta ahora, estas normas castigaban con penas de hasta siete años de prisión a quienes mantuvieran relaciones sexuales “contra el orden natural”, formulación utilizada históricamente para perseguir a personas LGBTIQA+.
Con la modificación impulsada por el Fiscal General Dick Bayford, el delito de “contra natura” queda limitado únicamente a actos de zoofilia, eliminando así cualquier referencia a relaciones consensuadas entre personas adultas del mismo sexo.
La decisión se alinea con el histórico fallo emitido por el Tribunal Superior de Botsuana en 2019 y posteriormente ratificado por el Tribunal de Apelaciones en 2021. En esas resoluciones, la Justicia concluyó que criminalizar las relaciones consensuadas entre personas del mismo sexo vulneraba derechos constitucionales fundamentales, como la dignidad, la privacidad, la libertad y la igualdad.
“Debe respetarse la autonomía personal en materia de orientación y elección sexual”, señaló entonces el tribunal. “Cualquier criminalización del amor menoscaba la compasión y la tolerancia”.
La organización LGBTIQA+ LEGABIBO celebró la medida, calificándola como “un paso necesario y largamente esperado” para adecuar las leyes del país a los principios constitucionales y los derechos humanos.
Además, la agrupación destacó que la eliminación de estas disposiciones envía un mensaje claro: “las personas LGBTIQA+ no son delincuentes y sus vidas merecen protección, no castigo”.
LEGABIBO también recordó que estas normas, heredadas de la época colonial, tuvieron durante décadas consecuencias concretas sobre la vida de las personas LGBTIQA+, afectando ámbitos como la seguridad, el acceso a la salud, el empleo y la posibilidad de vivir abiertamente.
“Aun después de ser declaradas inconstitucionales, su permanencia en la legislación seguía alimentando el estigma, la discriminación y el miedo”, sostuvo la organización.
Si bien el avance ha sido ampliamente celebrado, activistas continúan impulsando nuevas reformas. Actualmente, la pareja formada por Bonolo Selelo y Tsholofelo Kumile mantiene una batalla judicial para lograr el reconocimiento del matrimonio igualitario en Botsuana. El caso volverá a ser revisado por el Tribunal Superior en julio.