Oscuras Reflexiones: la fórmula de la felicidad


Conocer la clave de la felicidad es muy relativo. Cada uno lo vive conforme a su nivel de conciencia. Lo que sí está claro que para ser feliz debemos utilizar nuestras virtudes, que estando en equilibrio, generen efectos positivos, tanto en nosotros mismos como a quien consideramos familia y amigos.
El amor es la base esencial para ser feliz. Si dotamos al amor de nuestras mejores virtudes, llega el complemento de la realización. Pero para que la realización tenga verdadero sentido, es necesario dotarla de placer, tanto que te guste y haga gozar.
Tras lo cual nos encontramos con la fórmula lógica, donde F, es felicidad;
F = A ( ΣV + P)
A = amor
ΣV = sumatorio de Virtudes
P = Placer
La generosidad o caridad es un ejemplo valioso de virtud. Ves que una persona necesita algo y sacrificas algo de tí para dárselo a esa persona. Eso es amor. La virtud es la caridad y el placer es ver la alegría que le has proporcionado. Por lo tanto eso es poder. Tu acción ha generado un bien, y te sientes feliz de ayudar.
La generosidad es una gran virtud. El día que entendamos que el bien que haces te vuelve, el mundo cambiará ya que el egoísmo sólo lleva al odio, y por tanto a la destrucción.