

El “Mes de la Historia LGBT” o “LGBT History Month” es un evento que recuerda y visibiliza la historia de las personas gays, lesbianas, bisexuales y trans, así como la historia de los derechos LGBTIQA+ y los movimientos de derechos civiles en diversas partes del mundo.
Esta conmemoración se originó en Estados Unidos y se celebró por primera vez en octubre de 1994. Fue ideada por Rodney Wilson, un profesor de historia de una escuela secundaria en Misuri, quien rápidamente obtuvo el apoyo de colegas, estudiantes, universidades, organizaciones y medios de comunicación.
La celebración, como su nombre indica, dura un mes. En Estados Unidos se lleva a cabo en octubre, coincidiendo con el Coming Out Day el 11 de octubre. En el Reino Unido, se celebra en febrero, coincidiendo con la abolición en 2005 del Artículo 28, que prohibía a las escuelas tratar temas LGBTIQA+ o asesorar a niños y jóvenes con dudas sobre su identidad o sexualidad.
El propósito del “Mes de la Historia LGBTQ+” es fomentar la honestidad y la sinceridad respecto a la orientación sexual e identidad de género, ya sea lesbiana, gay, bisexual o trans. Originalmente llamado Mes de la Historia Lésbica y Gay (Lesbian and Gay History Month), posteriormente se añadió el término «bisexual», evolucionando al nombre actual.
Como era previsible, el evento ha recibido críticas de algunos sectores, como la organización Concerned Women for America, que lo consideran un intento de adoctrinamiento.
Actualmente existen 20 celebraciones del “Mes de la Historia LGBTQ+” en el mundo. Cuba es el único país hispanohablante que conmemora esta fecha, desde 2022. Se espera que para 2025 se sume España y Venezuela, además de Brasil.
Los equipos encargados de organizar el “Mes de la Historia LGBTQ+” están conectados a través del Comité Internacional de Meses de la Historia LGBTQ+, fundado en 2021. Esta organización facilita la colaboración entre países y promueve la creación de nuevas celebraciones en todo el mundo.
Algo de los inicios del “Mes de la Historia LGBTQ+”
Hace treinta años, el 3 de octubre de 1994, un pequeño grupo de estudiantes de la Universidad de Missouri St. Louis se reunió en un auditorio para inaugurar el primer «Mes de la Historia Gay y Lésbica». Durante cuatro lunes consecutivos, se proyectaron documentales como Before Stonewall, Silent Pioneers y West Coast Crones: A Glimpse into the Lives of Nine Old Lesbians, y películas como Parting Glances y el especial de cierre, The Boys in the Band.


“En aquel entonces, la historia LGBTIQA+ todavía estaba en el armario. Esperábamos que en los años siguientes este nuevo mes fuera reconocido en las escuelas secundarias, en la educación superior y en las comunidades de todo el país. Sin embargo, esa noche no sabíamos si alguien se uniría a nosotros o si todo el concepto de un Mes de la Historia LGBTQ+ estaba condenado al fracaso”, señaló Rodney Wilson a www.lgbtqnation.com.
Wilson recordó en una entrevista con la revista Advocate, la denominación inicial de la celebración como Mes de la Historia Gay y Lésbica en 1994 y reflexionó sobre el crecimiento de la comunidad. “En 1994 no se me ocurrió llamarlo Mes de la Historia de las Lesbianas, los Gays, los Bisexuales y Transgénero. Simplemente no se me ocurrió. Pero se supone que debemos aprender, evolucionar, crecer y seguir abriéndonos a nuevas personas, nuevos conocimientos, nueva información, nuevas identidades”, afirmó.
Mes de la Historia LGBTQ+ y el Mes del Orgullo
Aunque ambos eventos tienen objetivos similares de visibilidad y reconocimiento, el “Mes de la Historia LGBTQ+” se enfoca más en educar y recordar el pasado de la comunidad, mientras que el “Mes del Orgullo”, celebrado en junio, se centra más en la celebración del orgullo y en conmemorar los disturbios de Stonewall de 1969, que marcaron el inicio del movimiento moderno por los derechos LGBTIQA+. Ambos meses son complementarios, ayudando a recordar tanto el pasado como el presente de las luchas y logros de la comunidad.
Si bien el “Mes de la Historia LGBTQ+” tiene sus raíces en Estados Unidos, la celebración ha tomado diferentes formas en distintos países. Por ejemplo, en algunos países de Europa, como Alemania y Países Bajos, la educación sobre temas LGBTIQA+ ha ido ganando importancia, y se organizan actividades que incluyen exposiciones, conferencias y programas educativos en escuelas y universidades. En algunos lugares, la comunidad LGBTIQA+ ha usado este mes para crear conciencia sobre la situación de los derechos LGBTIQA+ en regiones donde estos aún están gravemente restringidos o criminalizados.
En países como Estados Unidos y Reino Unido, el “Mes de la Historia LGBTQ+” también ha impulsado que las escuelas y universidades incluyan de manera más amplia la historia de la comunidad LGBTIQA+ en sus currículos. El reconocimiento de figuras históricas que pertenecen a la comunidad ha sido una manera de mostrar que las personas LGBTIQA+ han estado presentes a lo largo de la historia en distintas disciplinas, desde la ciencia y la literatura hasta la política y el arte.
El “Mes de la Historia LGBTQ+” sigue siendo objeto de debate en algunos sectores. Críticos argumentan que es una forma de «adoctrinamiento», pero quienes apoyan la iniciativa lo ven como una oportunidad crucial para crear entornos inclusivos y empoderar a las personas jóvenes, especialmente a aquellos que puedan estar enfrentando dificultades con su identidad. A pesar de estos debates, el evento sigue ganando terreno globalmente.