

Una historia de abusos en la que adolescentes colocan sus cuerpos como moneda de cambio, un anciano perpetrador de ese ritual de violencia, un joven que transexualiza sus esperanzas de amor por un vecino y la escenografía de una comuna periférica del poniente santiaguino, cualquiera que sea, son los marcos desde donde se sitúa esta novela cuir, el debut narrativo de su autor.
Primeramente, iba a ser un conjunto de relatos centrados en personas al margen de lo que se considera “parte de la sociedad”, pero poco a poco, y a lo largo de los años, el proyecto reposó y se desechó. “Tuve ese archivo por años guardado en el escritorio del notebook y por circunstancias de mi vida y falta de tiempo no me daba el espacio para escribir. Fue en 2025 cuando decidí hacerme cargo de algo que mi padre, mucho tiempo antes de fallecer, me dijo: ´tú deberías escribir una novela´”.
Con “Yo, Paria. Una novela en blocks”, el periodista Darwin Caris debuta en la literatura con una novela que él califica “incómoda”. De la mano de la editorial independiente Pluma Negra Ediciones, sello liderado por mujeres, la entrega se caracteriza por poner en circulación una polifonía de voces, en que hombres adolescentes y vecinas y vecinos de blocks en el poniente de Santiago se desenvuelven en un pequeño mundo donde la violencia cotidiana se asimila a un pequeño infierno: un anciano abusador de pasado oscuro oficia como una de las voces que guía el relato. A él, se enfrenta el a veces ingenuo Damián, que encerrado en su dormitorio da rienda suelta a una serie de monólogos con los que pretende aliviar su presente de adolescente homosexual abusado y, así, soñar con un futuro de actriz/actor/periodista en el que pueda vivir el amor, sin apellidos, con su vecino Nelson, un hombre casado que, en la novela, va mostrando su interés en experimentar relaciones homo.
“Yo me considero un heredero de la tradición literaria chilena en que, como el gran José Donoso, pequeños infiernos y mundos cerrados habitan en cada casa. Por eso decidí que los blocks fueran el marco escénico referencial para que, desde ahí, explotara esta historia que es oscura pero también tiene muchos guiños al pop de los noventa, que fue una etapa tierna pero también terrible. Eso desarrolla la novela, esa dualidad e incertezas en que crecimos los que ahora tenemos 50 años y más, esa imposibilidad de encajar, aún más si desde siempre tuviste claro que la homosexualidad iba a ser tu lugar”, señala el autor.
Lo que a veces puede parecer documental se debe a que Caris, como periodista, quiso recrear hechos que marcaron el periodo final de la dictadura e inicio de la transición política, como las protestas en el centro de Santiago; el recuerdo de la mañana posterior al plebiscito de octubre de 1988 y la germinación del consumo a destajo producto de las políticas económicas de la apertura de Chile a los mercados, eso a través del personaje de Gina “una mujer que se traslada de su block al mall para, a través de la ropa, el maquillaje y las tinturas en el pelo, dejar de parecer una mujer pobre y con el olor a humo pegado en sus prendas”, remata Caris.
Juan Pablo Sutherland, escritor y activista sexodisidente comentó la novela y de ella destaca: “Yo, Paria. Una novela en blocks” de Darwin Caris se ancla en un tiempo complejo, inestable, con cierta esperanza en un Chile que espera salir de la dictadura afirmando ese eslogan noventero de la “transición democrática” o, más bien, sin metáforas como un retrato de los 90 en postdictadura (…) El autor es notable en su habilidad con los giros de lenguaje marica o jerga sexual periférica en medio de cultura popular”.
Darwin Caris recalca que trabajar con el lenguaje y, para él, ciertos hitos de la cultura popular de los años 80 y 90 no es solo una escenificación, también es “arrimarse a todo a eso que a uno lo constituye no solo como hombre gay es, tal vez, traer al recuerdo lo que a uno lo salvaba de la burla y la vergüenza por reconocerse maricón”.
La editora de Pluma Negra Ediciones, Elizabeth Iturriaga Álvarez destaca: “Darwin Caris construye una novela profundamente humana, donde la polifonía de las voces no es un recurso estilístico, sino una forma de devolverles identidad a quienes rara vez ocupan el centro del relato. Hay una escritura consciente de su territorio, de su tiempo y de su memoria; una prosa que transita entre la crudeza y la sensibilidad sin perder nunca autenticidad”.
“Yo, Paria. Una novela en blocks” se presenta este martes 30 de junio a las 19:00 horas en el bar El Bajo, Plaza Zócalo, GAM, Alameda 227, Santiago. Metro Universidad Católica de Chile.