Opinión

El Orgullo en Marcha

«Tenemos que mantenernos con vida las unas a las otras de cualquier manera que podamos, porque nadie más lo va a hacer por nosotras», Larry Mitchell, “Maricas y sus amigas entre revoluciones”.

35 años
35 Orgullos
1 placa robada ¿Solo una placa robada?

Argentina entra en la recta final hacia su marcha del orgullo más grande y emblemática, pero lo hace sitiada por un contexto fascista.

Por estos días se retoma una noticia que a contramano de lo que suele suceder actualmente no es ni de último momento ni una primicia: el robo de una placa que homenajeaba el lugar del cual se partió hacia la primera Marcha del Orgullo allá por el año 92.

¿Por qué un hecho que ocurrió en 2024 adquiere hoy nuevamente relevancia? Porque el pasado nos habla con total actualidad y pareciera ser el símbolo de un presente que también se intenta robar, y derechos que no quieren reponerse.

¡Marchamos igual!

Cuando el Papa León XIV confirmó su visita a Argentina la derecha de nuestro país intentó aprovechar el acontecimiento para querer correr la fecha de la Marcha del Orgullo esgrimiendo unos pobres argumentos logísticos que a todas luces dejaban entrever la falta de voluntad de que se hiciera la marcha.

La presión mediática y el diálogo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires con la Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo (o al menos la más grande y visible) lograron que se acordara marchar el 7 de noviembre, llueve, truene, con o sin Papa (recordemos que en el medio el pontífice atravesó una cirugía que puso en duda su viaje).

A unos días de uno de los acontecimientos de derechos humanos más grandes de Latinoamérica (y que el año pasado recibió alrededor de dos millones de personas) el decreto que restringe las actividades en la vía pública por la llegada del Papa sigue vigente. Asimismo y tal como se comunicó hace unos días en una conferencia de prensa no está confirmado aún el recorrido en sí mismo de la marcha.

¡La Marcha es un derecho!

Hay un marco legal que ampara nuestra marcha:

  • La marcha es una manifestación pública, pacífica y expresiva por lo que la Constitución argentina y tratados internacionales la amparan.
  • La Legislatura de Buenos Aires reconoce a través de la ley 6482 que son las organizaciones no gubernamentales quienes definen la marcha.
  • La prohibición de eventos públicos es desproporcionada teniendo en cuenta que el Papa llega un día después al país.
  • La “prohibición” afecta derechos que emanan de nuestra Constitución. Por ejemplo: el derecho a reunión, la libertad de expresión, entre otros.

Por eso, hay unanimidad de todas las organizaciones en marchar de todas formas.

Ni el viento en contra lxs une

En Argentina hay dos grandes conglomerados de organizaciones LGTB+ que se agrupan en líneas distintas (por momentos opuestas).

Para quienes no somos parte ni de un sector ni del otro, y que a su vez, queremos proponer formas distintas de militancia, decepciona que este contexto no haya sido suficiente como para lograr una declaración conjunta y una foto de unidad.

Ambos sectores parecen más interesados en mostrar sus respectivas fotografías de reuniones políticas que en propiciar la fraternidad frente al crecimiento del fascismo y su violencia y crímenes de LGTB+ odio.

Tan solo la semana pasada en la provincia de Tucumán hubo un feroz ataque a una pareja de chicos, uno de los cuales sigue en estado crítico.

Preguntas

¿Cuánto odio es necesario para reflexionar realmente?
¿Cuántos golpes tienen que darnos para acercarnos?
¿Cuántas muertes tiene que haber para que haya unidad?

Y si mi texto es desordenado y anárquico, puede que sea parte de mis propios desórdenes y anarquías o tal vez sea el reflejo de nuestro revoltijo social.

Robos

Este artículo comenzó hablando de una placa robada pero voy a serles sincero. Nunca quise hablar de esa placa aunque quiero hablar de robos.

Podríamos hablar de un pedazo de mármol, pero prefiero hablar de retazos de dignidad que a diario nos roban.

Podríamos hablar de la ausencia de respuestas de un gobierno y de la no reposición de la bendita placa, pero prefiero hablar de las ausencias que el odio va dejando y derechos que no se reponen como deberían.

Se robaron una placa, pero el verdadero robo es cuando nos quitan un mañana.

Atentan contra la historia, pero más contra nuestras vidas.

Pero tranquilxs, si hay algo que los trolos sabemos hacer es transformar el veneno en medicina y crear primaveras en medio de crudos inviernos.

Vendrán tiempos mejores.
Estamos para tomar la posta militante.
Por eso, el Orgullo está en marcha y es faro de esperanza.

“En una sociedad que nos educa para el egoísmo, la empatía es revolución” *

Epílogo post cacería

Escribí este artículo antes de los episodios que desgraciadamente en estos días muestran una de las peores caras del LGTB+ odio en la Argentina de Milei (solo una de las tantas peores caras que tiene mi país). El primer día de noviembre estuvo marcado por un grupo de alrededor de cincuenta adolescentes que salieron a violentar a un grupo de trabajadores sexuales trans. Estaban en una zona de la Ciudad de Buenos Aires conocida como Los Bosques de Palermo donde muchas ejercen la prostitución. Estos adolescentes comenzaron a provocarlas y luego se inició una brutal golpiza hacia ellas con cadenas, palos y conos de tránsito. Ninguno de los clientes que estaban ahí hizo nada. El colmo: los adolescentes filmaron su violencia, la subieron a Instagram (una plataforma que se los permitió) como si fuese un heroico acto gracioso. El accionar policial fue peor: uno de los agresores realizó una denuncia policial alegando que él fue el atacado. La policía tomó la denuncia de esta manera. Si no fuese por el fiscal de la causa, que consideró sospechosa la situación (influenciado por el revuelo mediático que comenzó a crecer) y redireccionó la investigación hoy tendría otra perspectiva. Por todo eso me sentí obligado a ampliar al menos unas líneas de lo que escribí originalmente.

Siento que tengo que decir que ese pasado de persecución sigue siendo presente de violencia, y no es que nosotrxs no lo sepamos. A quienes conocemos nuestro devenir histórico sabemos lo repetitivo y doloroso de seguir cargando estas cicatrices que la derecha mundial se encarga de reabrir diariamente.

Una parte de mí cree encontrar algo de luz en todo esto: lo oscuro de este presente puede ser un baldazo de agua fría para varias generaciones que crecieron con derechos conquistados en Argentina. Un potente recordatorio de que no hay paraísos conquistados ni dinosaurios completamente extintos.

Esa nueva generación siembra hoy una alerta. Los tiempos cambian, Netanyahu, Bolsonaro y Trump tuvieron unos impensados reveses electorales. Quizás estos oscuros episodios de época con genocidios a cielo abierto marquen un cercano nuevo amanecer. Eso espero.

* La cita corresponde al manifiesto de Arcoíris Peronista y evoca una cita de Carlos Jáuregui (pionero de la lucha LGTB+ en Argentina). Él escribió “En una sociedad que nos educa para la vergüenza el orgullo es una respuesta política”. Hoy consideramos que lo peor de nosotros ya no es la vergüenza sino el egoísmo e individualismo. De ahí la adaptación como la actualización de un legado histórico.

Por Niko Cordone de Arcoíris Peronista y Frente Renovador Ciudad Diversidad @arcoiris.peronista

Las fotografías son parte del archivo de Niko Cordone y corresponden a la Marcha del Orgullo Antifascista de 2025 luego de que Milei nos tratara de pedófilos en el Foro de Davos en 2024.

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