

La defensora de los derechos de las personas trans y sobreviviente de la dictadura fue distinguida con el Premio Internacional del Orgullo 2026, un reconocimiento que destaca más de cinco décadas de activismo, memoria y lucha por la igualdad.
Marcela Di Monty, bailarina, vedette e importante figura del movimiento trans y de la diversidad sexual en Chile, fue galardonada con el Premio Internacional del Orgullo 2026 en la categoría “Una vida dedicada a la igualdad” (Lifelong Pursuit of Equality), reconocimiento otorgado este 5 de agosto por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) e ILGA World, durante una de las principales actividades oficiales del WorldPride 2026, evento que se realiza del 25 de julio al 8 de agosto de 2026 en Ámsterdam, Países Bajos.
En esta segunda edición de los International Pride Awards fueron distinguidos cinco activistas de distintas partes del mundo por su aporte a la igualdad y los derechos humanos. Con este galardón, Marcela Di Monty se convirtió en la primera persona de Latinoamérica en recibir esta distinción, marcando un hito para el activismo LGBTIQA+ de la región.
El premio reconoce su labor de toda una vida dedicada a preservar la memoria de la comunidad, promover la verdad y la reparación, e inspirar a nuevas generaciones de activistas. El premio fue entregado por Alma Aguilar Betancurt, mujer trans y defensora de los derechos humanos de Abya Yala/Colombia. Así, Di Monty se consolida como una de las principales figuras del activismo LGBTIQA+ en Chile y América Latina.
Tras recibir el reconocimiento, Marcela Di Monty expresó: “Pienso que la vida me dio esta premiación por los años de historia y por mi comunidad que me ha apoyado siempre, es lo máximo”.
“Soy mujer, queremos libertad”
Marcela Di Monty es el nombre artístico de Marcela Elizabeth Cortés Maturana. Nació en Santiago en 1958 y es considerada una de las primeras activistas trans del país.
Su historia quedó marcada el 22 de abril de 1973, cuando participó, junto a otras jóvenes travestis de la época, en la primera manifestación pública documentada en Chile por los derechos de las personas homosexuales y trans, realizada en la Plaza de Armas de Santiago. Aquella protesta, organizada meses antes del golpe militar en el país, es considerada un hito fundacional del movimiento por la diversidad sexual local.
Marcela relató en una entrevista con ADN Radio que se sumó, casi por casualidad, a la histórica protesta de 1973. “Me integré gritando: ‘Soy mujer, queremos libertad, MLH (Movimiento Liberación de Homosexuales)’. No había otras siglas, no como ahora que dicen: ‘la resistencia trans’”, señaló. Al día siguiente, la prensa tituló con burla: “Los maricones quieren casarse”. La policía comenzó a buscarlas. “A varias nunca más las vimos”, relata.
Persecución durante la dictadura
Durante el golpe militar del 11 de septiembre de 1973, Marcela fue detenida, golpeada con una linterna en el rostro y luego rapada. Pasó un mes presa en el Estadio Nacional, sobrevivió cantando a cambio de pan. “Fui una NN. Me decían Valesca. Tenía 15 años y vestía uniforme escolar”, relató a ADN Radio.


Con el paso de los años, transformó esa experiencia en una bandera de lucha, convirtiéndose en una de las voces trans que exigen el reconocimiento oficial de las violaciones a los derechos humanos sufridas por las personas LGBTIQA+ durante ese período de la historia reciente de Chile.
Del escenario al activismo
Su vida continuó con una transición marcada por la precariedad, el trabajo sexual y el exilio. En los ochenta se trasladó a Valparaíso y luego vivió en Argentina y Europa, donde trabajó como vedette en teatros de Francia, España y Alemania.
Con los años, regresó a Chile para cuidar a sus padres y retomó su vida artística y activista. Marcela participó en distintas causas en apoyo a la comunidad trans travesti: en 2001 fue parte de la fundación de Traves Chile, primera organización trans travesti del país, y en 2004 participó de la creación del Sindicato de trabajadoras sexuales Amanda Jofré. Hoy es parte de las voces que exigen una reparación histórica por parte del Estado chileno para las disidencias sobrevivientes de la dictadura de Pinochet.
Un reconocimiento a toda una vida
El Premio Internacional del Orgullo 2026 reconoce más de cinco décadas de trayectoria en la vida de Marcela. Según destacaron el PNUD e ILGA World, el galardón pone en valor su aporte a la construcción de memoria histórica, la defensa de los derechos humanos y el trabajo realizado para conectar las experiencias de las personas trans perseguidas durante la dictadura con las demandas actuales de las nuevas generaciones.
Las organizaciones también resaltaron que su trayectoria ha contribuido a visibilizar la realidad de las personas trans mayores, muchas de las cuales continúan enfrentando exclusión social, soledad, olvido, precariedad económica y falta de reconocimiento por las violencias sufridas décadas atrás.
La lucha por la reparación histórica
Durante los últimos años, Marcela Di Monty ha sido parte de una campaña para que el Estado de Chile reconozca oficialmente a las personas trans que fueron perseguidas durante la dictadura militar.
“Esto surgió por iniciativa de mi director artístico, quien me dijo: ‘la idea era solicitar una reparación histórica para las últimas tres sobrevivientes visibles de la dictadura: Raquel Troncoso, Eva La Medallita de la Suerte y yo. Pero hay muchas más personas que también fueron vulneradas y que aún no están reconocidas’”, a ADN Radio en junio de 2025.
“Cuando fuimos a entregar la carta al Presidente de la República (Gabriel Boric) en La Moneda, junto a Organizando Trans Diversidades (OTD), fue un momento muy significativo porque logramos reunir más de mil firmas y el respaldo de más de 19 organizaciones que apoyan esta demanda por justicia y memoria», recuerda. En Chile aún no hay una política que atienda esta exigencia de la comunidad trans.
Entre sus principales demandas se encuentra el establecimiento de medidas de reparación para quienes fueron víctimas de detenciones arbitrarias, torturas, violencia policial y discriminación sistemática debido a su identidad de género.


“Nosotras existimos, hemos avanzado bastante, quizás no como yo lo esperaba, quizás no voy a estar en vida cuando realmente se logre la reparación histórica, pero en eso estamos luchando y pedirle a la gente que tenga más empatía con las personas trans”, señaló.
Una historia que también llega al arte
La vida y el legado de Marcela Di Monty también han inspirado distintas iniciativas culturales. Es parte del documental “Las Locas del 73”, de Víctor Hugo Robles y Carolina Espinoza, lanzado en 2023, que rescata la historia de la primera manifestación pública por los derechos de la diversidad sexual en Chile, realizada el 22 de abril de 1973. Asimismo, formó parte de la obra teatral “Yeguas Sueltas”, dirigida por Ernesto Orellana y Compañía Teatro Sur. Estrenada en 2023, también está basada en la primera protesta LGBTIQA+ realizada en Chile.
Un símbolo para las nuevas generaciones
Marcela es una mujer trans adulta mayor y sobreviviente de una dictadura. Su trabajo continúa vigente en la defensa de los derechos de las personas trans. Actualmente es socia de Organizando Trans Diversidades y del Sindicato de Trabajadoras Sexuales Amanda Jofré Cerda.
Además, Marcela Di Monty ha visibilizado especialmente la necesidad de una atención integral en salud para quienes recurrieron a intervenciones corporales con materiales como silicona industrial y biopolímeros, cuyas consecuencias han provocado graves problemas de salud e incluso la muerte de muchas mujeres trans.
Hoy, Marcela Di Monty continúa siendo una de las voces más visibles del activismo trans en Chile. El reconocimiento internacional recibido no solo destaca su historia personal, sino también el largo camino recorrido por quienes, en contextos de persecución y discriminación, abrieron espacio para que hoy exista un movimiento organizado por los derechos de la comunidad LGBTIQA+ en Chile.
Su premio representa también un reconocimiento a una generación de activistas que luchó por la igualdad cuando hacerlo implicaba enfrentar violencia, exclusión y un riesgo permanente. Al mismo tiempo, pone en valor la memoria de quienes abrieron camino para las actuales generaciones y reafirma la importancia de seguir impulsando verdad, reparación e inclusión para las personas de la diversidad sexual en Chile.
International Pride Awards 2026
En su segunda edición, los International Pride Awards reconocieron a cinco personas y organizaciones por su contribución a la defensa de los derechos humanos, la igualdad y la diversidad en distintas partes del mundo:
- Mmapaseka Steve Letsike, viceministra de Sudáfrica.
- COC Nederland, organización de derechos humanos.
- Marcela Di Monty, histórica activista chilena.
- Aggie Dennett Harmon, pastora trans ugandesa.
- Satendra Singh, de la India, defensor de los derechos de las personas con discapacidad y de la comunidad LGBTIQA+.