Noticias

Catalina Ramírez: Voleibolista viñamarina acusa transfobia tras nuevas reglas de la Federación de Voleibol de Chile

La voleibolista viñamarina cuestionó las nuevas exigencias de FEVOCHI para las deportistas trans, tras conseguir el ascenso a la Liga Nacional A1 con el Club Anwandter. Días después, la federación anuló la circular que establecía dichos requisitos.

Catalina Amaral Ramírez Morales es una mujer trans de 28 años, modelo, activista deportiva, futbolista y voleibolista. En esta última disciplina integró el Club de Voleibol Anwandter de Viña del Mar, que el pasado 26 de abril se coronó campeón de la Liga Nacional A2 Femenina 2026, consiguiendo el ascenso a la Liga Nacional A1, la máxima categoría nacional.

Sin embargo, para la Liga Nacional A1, la Federación de Voleibol de Chile (FEVOCHI) estableció mediante una circular, fechada el 4 de septiembre, normativas y criterios de elegibilidad para la participación de deportistas trans en el máximo torneo de vóleibol chileno, dejando en duda la actuación de Catalina en la Liga Nacional A1 2026, evento que se desarrollará entre octubre y noviembre de este año.

En efecto, la circular indica que las deportistas trans deberán someterse a un examen para detectar el gen SRY, señalando que un resultado positivo impedirá competir en la categoría femenina.

La medida generó el rotundo rechazo en Catalina, quien cuestionó la decisión de la federación. La deportista enfatizó que durante todo el desarrollo de la Liga Nacional A2 pudo participar sin inconvenientes y criticó que las condiciones cambiaron precisamente después de haber logrado el ascenso.

“Que ahora se me excluya de repente es una maldad (…) eso no determina quién soy hoy en día, no determina todos los procesos que he pasado y vivido para ser quien soy”, señaló Catalina.

“No tiene fundamentos ni argumentos claros la circular, simplemente se trata de una exclusión a las atletas trans (…) ellos hablan sin saber, sin motivos claros. ¿Dónde quedan esos principios de inclusión y respeto?”, se cuestiona la deportista.

Ramírez, además, dejó ver un ambiente hostil en su entorno deportivo:

“No faltaban los comentarios transfóbicos de jugadoras o de los DT, pero eso no borraba mi objetivo de dejar una huella, de hacer lo que más amaba: jugar voleibol y llegar a lo más alto del torneo”, indica.

Federación de Voleibol de Chile se retracta y anula circular

Una nueva circular de FEVOCHI, fechada el 11 de septiembre, anuló la Circular que excluía a la deportista trans que ascendió a primera división. La medida dejó íntegramente sin efecto la circular del 4 de septiembre que establecía exigencias restrictivas para la participación de atletas trans en la Liga A1 2026, y que afectaba directamente a Catalina, integrante del Anwandter de Viña del Mar, equipo campeón de la Liga A2.

Tras una nueva revisión de los antecedentes jurídicos y la normativa vigente, FEVOCHI eliminó las condiciones previamente establecidas, incluido el examen genético SRY, y determinó que ninguna inscripción podrá ser rechazada, condicionada o restringida basándose en dicha circular.

Asimismo, la FEVOCHI afirmó su compromiso con la no discriminación y el pleno respeto de los derechos de las personas deportistas.

FOTO

Un vistazo al mundo: El debate sobre la inclusión trans en el deporte internacional

¿Deben las mujeres trans participar en las categorías deportivas femeninas? El debate se mantiene abierto y plenamente vigente tanto en Chile como a nivel internacional, especialmente en una disciplina que históricamente ha sido concebida como una instancia de colaboración, desarrollo humano y un espacio fundamental de inclusión entre las personas.

Sin embargo, la tendencia de las principales organizaciones deportivas internacionales avanza en una dirección distinta, endureciendo progresivamente las normativas de elegibilidad en las competencias de élite.

La nueva política del COI para Los Ángeles 2028

En marzo de 2026, el Comité Olímpico Internacional (COI) aprobó una nueva política destinada a proteger la categoría femenina en el deporte olímpico. La medida establece un criterio genético para determinar qué atletas podrán competir en las pruebas femeninas a partir de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

Bajo esta normativa, las deportistas deberán someterse una sola vez a una prueba genética para detectar la presencia del gen SRY, asociado habitualmente al “cromosoma Y” y al desarrollo sexual masculino. La aplicación de este parámetro implica directamente que las mujeres trans no podrán competir en la categoría femenina si presentan un resultado positivo para dicho gen.

Restricciones en federaciones globales

La decisión del COI se suma a una serie de restricciones adoptadas previamente por distintas federaciones internacionales.

En 2022 la World Aquatics estableció que las mujeres trans que hayan atravesado cualquier etapa de la pubertad masculina no pueden competir en la categoría femenina de élite.

Desde 2023, la World Athletics excluye de las competencias femeninas internacionales a las atletas que hayan pasado por la pubertad masculina y desde septiembre de 2025 incorporó el uso de pruebas genéticas para detectar el gen SRY.

La Unión Ciclista Internacional (UCI) modificó sus reglamentos sobre atletas trans, manteniendo una estricta normativa específica de elegibilidad para las pruebas femeninas internacionales.

Impacto en competencias regionales

Las repercusiones de estos criterios internacionales ya se perciben en las federaciones continentales y nacionales. En agosto de 2026, la Confederación Brasileña de Voleibol (CBV) anunció que se adherirá de manera integral a la política del COI sobre elegibilidad en sus competiciones nacionales de voleibol de pista y playa.

Con esta decisión, las competidoras en Brasil deberán presentar una prueba genética negativa para el gen SRY, alineándose con los principios de protección de la categoría femenina publicados por el COI que limitan la participación exclusivamente a atletas de sexo biológico femenino.

Catalina Amaral: La discriminación y la sanción arbitraria que intentaron alejarla de las canchas

La historia de Catalina en el deporte es un reflejo de resiliencia, disciplina y pasión. Tras su transición de género, enfrentó el cierre de puertas en el voleibol y encontró en el fútbol un nuevo terreno de desarrollo personal. Sin embargo, su camino en el balompié se volvió a ver amenazado por barreras institucionales y actos de transfobia.

El paso de Catalina hacia el fútbol no solo respondió a su amor por la actividad física, sino a la falta de espacios inclusivos en otras disciplinas: «Al momento de hacer mi transición se me cierran las puertas del vóley netamente por quien era o por quien estaba optando ser en ese momento», señala Catalina en una entrevista de 2024.

Ligada desde su infancia al fútbol por su entorno familiar, decidió buscar oportunidades en los torneos locales y progresar a través del trabajo constante: «Llego al fútbol, siempre por mi familia que estaba ligada al fútbol, mi papá, mi hermano, entonces ¿cómo no iba a estar ligada al fútbol también?», explica.

Lejos de rendirse ante los condicionamientos iniciales, donde se le intentó limitar a jugar solo como arquera, asumió el reto con dedicación y estudio. En solo un año y medio recorrió modalidades como futsal, futbolito, fútbol 11 y baby fútbol, convirtiéndose en delantera goleadora y ganándose el respeto de sus compañeras.

La sanción arbitraria: Castigo y transfobia en la liga

A pesar de su transitar, su reconocimiento legal y de mantener un comportamiento intachable en la cancha, Catalina enfrentó un duro golpe administrativo a pocas fechas de terminar el Campeonato de Clausura del fútbol amateur comunal.

Tras manifestar en sus redes sociales de forma explícita, pero sin etiquetar ni nombrar a nadie, la molestia por las intenciones de ciertos dirigentes de excluirla, la directiva de la Liga de Lampa utilizó dicha publicación como pretexto para imponerle un duro castigo.

«Faltando tres fechas para el término del Campeonato de Clausura, me entero de que estaban hace tres meses tratando de buscarme algún tipo de castigo para sacarme del campeonato. Estando a tres fechas del término, se me hace ver que soy castigada con seis meses de suspensión».

La arbitrariedad del acto quedó en evidencia cuando se constató que la sanción aplicada se basó en un artículo del reglamento diseñado para dirigentes y no para jugadoras. Además, Catalina comenzó a recibir presiones para retirar sus descargos bajo la amenaza de expulsar a todo su equipo de la liga.

La denuncia contra la autoridad local

Detrás de este intento de exclusión se encontraba una figura con responsabilidades públicas: el presidente de la Asociación de Fútbol de Lampa de aquella época, quien además resultó electo como autoridad comunal en Til Til, comuna al norte de Santiago.

Para Catalina, la medida responde a un acto directo de marginación transfóbica en el deporte: «El equipo contaba con un dirigente y ese dirigente era presidente de la Asociación de Fútbol de Lampa, también resultó electo concejal de Til Til. Encontré totalmente descabellado que una autoridad comunal hiciera tal acto de discriminación».

Finalmente, Catalina Amaral abandonó el equipo de fútbol.

Un llamado a erradicar los estigmas

Aunque Catalina tuvo que enfrentar esta batalla acompañada solo por su familia y a pesar de la sanción, reafirmó el valor del apoyo recibido por sus compañeras de equipo e insistió en la necesidad de educar para derribar los prejuicios: «Esto ha demostrado también que si se dieran el tiempo de conocerme, cambiarían un poco los estigmas y todo lo que ellos piensan».

@

* Circular N° 1 LIGA A1-2026. Participación de deportistas transgénero en la LIGA A1-2026.

Fuente
www.fevochi.clwww.quintatribuna.clwww.radio.uchile.clwww.emol.comwww.infobae.comwww.globo.com

Revista Clóset

Entrevistas, actualidad, cultura, farándula, tendencias. El objetivo de revista Clóset es generar opiniones y discusiones constructivas en torno a temas LGBTI.
Botón volver arriba