Sida y silencio. El regreso higiénico a los 80


Hoy en día Chile enfrenta dos pandemias, el Covid 19 completamente mediática y otra que sigue avanzando sin tregua y al total olvido de las autoridades sanitarias, sin campañas preventivas y cientos de muerte cada año.
A esto se suma el higiénico trato que algunos medios de comunicación le quieren dar, higiénico que se traduce en la total invisibilidad al tema y la falta de crítica a la nula existencia de política pública, incluso en algunos programas omitiendo como causa de muerte, fracturando la memoria sidosa de Chile.
Llama la atención que esta invisibilidad al SIDA cuente con el silencio cómplice de la propia comunidad. Dejando a los mismos activistas de siempre con la misión de recordar que el VIH sigue entre nosotros y que el SIDA nos arranca más de 500 afectos cada año.
En la actualidad, cada día más personas son notificadas de esta situación, lo cual implica no solo enfrentar la cruda realidad social que se sostiene en mitos y prejuicios, sino también un sistema sanitario que observa desde la mirada biomédica y no aborda los factores sociales y psicológicos que se arrastran con la notificación.
Hoy en tiempos de pandemia el VIH/SIDA ha desaparecido de los medios de comunicación y también de las políticas preventivas. Sin olvidar la humorada de los tres condones en una caja de mercadería entregada por el gobierno de turno. Evidenciando que el tema prevención es algo en lo cual no pretenden trabajar, al parecer el negocio para médicos, farmacias y farmacéuticas es más lucrativo que la vida.
Uno de los puntos frágiles o el principal punto es la falta de educación sexual, prevención y muchas veces los prejuicios que obligan a callar el estado serológico de las personas. Silencio que es reforzado por la misma comunidad
Durante la pandemia la comunidad homosexual viviendo con VIH/SIDA se vio expuesta en reiteradas ocasiones a posibles contagios del Covid 19, esto debido a una nula política para abordar el tema, haciendo que las improvisaciones muchas veces vulneraran los derechos de las personas viviendo con el virus.
Al parecer el diagnóstico de «persona crónica» no le permite ver al gobierno que esto implica vivir en estado VIH, que no existe aún una mejoría, por lo tanto las personas viviendo no tendrán cura una vez terminada o manejada la pandemia actual. Esto también nos invita a revisar los protocolos y actualizar los mismos a los tiempos de hoy.
Parece lamentable y casi paradójico que mientras el ministro se muestra como omnipotente frente a la pandemia y las políticas preventivas no tenga el mismo color de triunfo, más bien nos deja un gusto amargo de desamparo y desesperanza.
En el caso de personas notificadas de VIH, el 40% de estas son notificadas en etapa SIDA, es decir en el momento de mayor riesgo. (Cita; libro, Cuerpo en Resistencia, José Luis Diaz).
Puerto de San Antonio, V Región de Valparaíso, no cuenta con oficina de entrega de retrovirales y tampoco con especialistas para la atención, debiendo ser atendidos en el Puerto de Valparaíso con los costos económicos, sociales y emocionales que ello implica.
Hoy frente a un diagnóstico crónico se debe actuar de la misma manera que cualquier enfermedad con dichas características, no hay cura y si queremos garantizar el no contagio la entrega de los medicamentos en tiempos de pandemia debe ser superior a la misma, por lo tanto el pase por goteo no es una política preventiva y menos si no se consideran indicaciones internacionales.
Hablar de VIH/SIDA hoy es extremadamente necesario, con tristeza vemos cómo la población joven de hombres que tienen sexo con otros hombres son notificados diariamente, arrastrando la incertidumbre de la vida a toda su familia. Esto se debe al silencio de la problemática, la falta de campaña y muchas veces a la nula empatía del cuerpo sanitario.
Hoy observamos la necesidad de algunos espacios de omitir el tema, violentando con su silencio a quienes viven con VIH/SIDA y bajando las alarmas de la prevención. Un homenaje a una luchadora de la prevención del VIH a través de su propia vida, no es un homenaje si omitimos la causa de su muerte.
El Sida en Chile se llevó a grandes líderes y activistas, los cuales a través de sus propias experiencias iban sensibilizando a la población.
El VIH/SIDA está en la población homosexual y no es solo una línea en el agua, implica dolores, angustia, depresión y en algunos casos intentos de suicidio. En el ámbito laboral, muchos tienen problemas con permisos para asistir a sus controles o simplemente despidos ya sea por enfermedades o faltas reiterativas por controles médicos, pensar que la solución sólo está en los retrovirales es ingenuo y alejado de la realidad.
Hablar de VIH/SIDA es prevenir, concientizar y terminar con mitos y prejuicios que esta pandemia focalizada nos envuelve día a día. Medios y programas de TV deben salir a ratos de sus espacios imaginarios de entretenimiento para hablar de temas que afectan a toda la sociedad.
Recordemos, el VIH/SIDA no puede depender de las acciones de activistas a falta de política pública reales y actuales.
Hoy la prevención y concientización del VIH/SIDA está a cargo de la voluntad del periodista y activista Víctor Hugo Robles, conocido como el “Che de los gays”, quien a través del programa radial “Siempre Viva” en vivo, instala cada domingo esta realidad en los hogares, mientras que la oficina nacional encargada escucha en silencio.
Ig: @psicologocano